Todos estamos atrapados en una telaraña de engaño.

La propia naturaleza de la realidad en la que existimos simplemente no conduce a la verdad, la sabiduría, la comunidad y sobre todo, al amor.

Eventualmente nos acostumbramos, nos volvemos cómodos y sumisos dentro de las sombra de nuestra vida.

A %d blogueros les gusta esto: