Me cago en el discurso etico de la humanidad hecho de pura fraseologia.

Necesitamos un lenguaje alternativo que de un nuevo frescor y valor a las palabras… todo esta vacio de sentido ya, las palabras han perdido su peso y sustancia y en nada se relacionan con su verdadero significado.

No hay peor imbécil que aquel que cuando se le pregunta por la felicidad de los pueblos hace referencia al aumento del nivel consumo en shopings registrado en el ultimo trimestre.

Es triste ver cuantas personas hablan como si fuesen referentes, y se auto proclaman como ejemplos o dueños de alguna verdad, cuando en concreto absolutamente nadie los toma en serio.

Solo recuerda… “por sus frutos los reconoceran”

La madre de todas las reformas es la reforma energetica. De la cual ni se habla claro.

La T.V., los medios de comunicacion en general (libros incluidos) forman propagandistas. Todo lo que ves son solo publicistas hablando, sin peso especifico o intelectual alguno.

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