Tortuoso y largo suele ser el camino de regreso del agua al mar, sin embargo el del mar al cielo es directo, sin obstáculos, el Sol llama al agua y ésta sube sutilmente, sin esfuerzos. Igual pasa con nuestros pensamientos que recorren los largos caminos de la lógica, la crítica, las creencias, las citas de las autoridades, los prejuicios … buscando soluciones, pero que sin embargo encuentran el sencillo, ligero e instantáneo camino de la sabiduría cuando se dejan evaporar por el sol de nuestro corazón,

Cuando sientas tus pensamientos dentro de un laberinto sin salida, recuerda que no tienes porque continuar con ellos pegados al suelo que los vio crecer, mira hacia tu corazón y deja que tus pensamientos se evaporen hacia él, desde esta nueva ligereza las soluciones se harán visibles en tu mente. Pruébalo, es una agradable y útil sensación: sentir la ligereza de tus pensamientos … 

La Danza de la Vida

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