Hoy he visto el reflejo de un buitre
en el húmedo brillo de sus ojos.
Indefenso, ajeno al silencio
de su próximo encuentro.

Ha llegado a este mundo
en lugar equivocado.

No es culpable de nada
y pagará seguro.

Cualquier rincón de sus ojos
conoce a la muerte.

Tumbada la ha visto en hoyos
y en hombros de otras gentes.
Éste es el mundo que él conoce.
Éste es todo su horizonte:
Saber si el Sol
saldrá mañana para él.

Hoy he visto el reflejo de un rifle
en el húmedo brillo de sus ojos.
Hoy he visto en su mirada
un laberinto.

Ha llegado a este mundo
en lugar equivocado.

Y pregunta, desnudo,
cuál es su pecado.

¿Cómo es posible
que entre nosotros
sólo unos pocos
hagan del mundo
una locura
donde el dinero
manchado en sangre
no es basura?

Éste es el mundo que yo conozco.
Y no me gusta, lo reconozco.

Y sé que el Sol
no saldrá mañana para él.

Isabel (15 años)
A %d blogueros les gusta esto: