Por que nuestra vida es vacia? Aunque seamos muy activos, aunque escribasmos libros y vayamos a la oficina, nuestra vida es vacía, aburrida, mera rutina. Por que nuestra vida de relacion es tan vana, tan vacia y sin mucha significación? Conocemos nuestra vidfa bastante bien para darnos cuenta de que nuestra existencia tiene muy escaso sentido. Citamos frases e ideas que hemos aprendido: lo que fulano ha dicho, lo que han dicho el “mahatma”, los santos novisimos o los santos antiguos. Si no es a un jefe religiosos, es a un lider politico o intelectual que seguimos, ya se trate de Marx, de Adler o de Cristo.

 

Somos discos de fonografo que repiten, nada mas; y esa repetición la llamamos “conocimiento”.

Aprendemos, repetimos, y nuestra vida sigue siendo completamente vana, aburrida, fea. Por que? Por que ella esa asi? Si vosotros y yo nos hacemos esa pregunta, ¿nos hallaremos acaso la respuesta? ¿Por qué es que hemos atribuido tanta significación a las cosas de la mente? Por que la mente – que son las ideas, el pensamiento, la capacidad de concebir recionalmente, de pensar, de equilibrar, de calcular – ha llegado a ser tan importante en nuestra vida? ¿Por qué hemos acordado tan extraordinaria significación a la mente? (lo cual no quiere decir que debamos volvernos emotivos, sentimentales y efusivos. Conocemos esta vacuidad, conocemos estra extraordinaria sensación de frustración; ¿y por que hay en nuestra vida esta enorme superficialidad, este sentimiento de negacion? Solo podemos comprenderlo, por cierto, cuando lo abordamos mediante la alerta percepción de la convivencia.

 

¿Qué es lo que realmente ocurre en nuestras relaciones? No son nuestras relaciones un autoaislamiento? ¿No es toda actividad de la mente un proceso de proteccion, de busqueda de seguridad, de aislamiento? Ese mismo pensae que llamamos colectivo no es un proceso de ailamiento? ¿No es toda accion de nuestra vida un proceso de autoencierro? Vosotros mismo podeis verlo en vuestra vida diaria ¿no es asi? La flia. Ha llegado a ser un proceso de autoaislamiento; y, siendo aislada, ella tiene que existir en la oposición. De suerte que todos nuestros actos nos llevan al autoaislamiento, lo cual crea la sensación de vacuidad; y siendo vacios, procedemos a llenar la vacuidad con la radio, con ruido, con charla, con murmuración, con lectura, con la adquisición de conocimientos, con respetabilidad, dinero, posición social y asi sucesivamente. Pero todo eso es parte del proceso aislador, y por lo tanto no hace otra cosa que reforzar el aislamiento. Para la mayoria de nosotros, pues, la vida es un proceso de aislamiento, de repulsa, de resistencia, de adaptación a una pauta; y es natural que en ese proceso no haya vida, y que haya por consiguiente, una sensación de vacio, de frustacion. Lo cierto es que amar a alguien es estar en comunión con esa persona, no en un nivel determinado sino completamente, integralmente, profusamente; pero ese amor no lo conocemos. Solo conocemos el amor como sensación: mis hijos, mi esposa, mi propiedad, mis conocimientos, mi obra; y eso, nuevamente es un proceso de autoaislamiento, ¿verdad? Nuestra vida conduce en todo sentido a la exclusión; es un impulso de pensamiento y sentimiento que nos encierrra en nosotros mismos, y ocacionalmete hay comunión de unos con otros. Por eso es que existe este enorme problema.

 

Asi pues, este es el estado actual de nuestra vida: respetabilidad, posesion y vacuidad. Y surge la pregunta de cómo hemos de ir mas alla ¿Cómo hemos de superar esta soledad, esta vacuidad, esta insuficiencia, esta intima pobreza? No creo que la mayoria de nosotros lo desee. CASI TODOS ESTAMOS SATISFECHOS TAL COMO SOMOS. Como es demasiado tedioso descubrir una cosa nueva, preferimos permanecer tal cual somos; y esa es la verdadera dificultad. Tenemos muchas seguridades, hemos ergido en torno nuestro unos muros con los que estamos satisfechos; y ocasionalmente hay un murmullo mas alla del muro, se produce un terremoto, una revolucion, una perturbación que no tardamos en sofocar. De suerte que la mayoria de nosotros no desea normalmente ir mas alla del proceso de autoencierro; y todo lo que buscamos es una substitución, la misma cosas en una forma diferente. Nuestro descontento es muy superficial; deseamos una cosa nueva que nos satisfaga, una nueva seguridad. Un nuevo modo de protegernos a nosotros mismos, lo cual, una vez mas, es el proceso de aislamiento. Lo que en realidad buscamos no es ir mas alla del aislamiento, sino fortalecer el aislamiento para que sea permanente e imperturbable. Solo son muy pocos los que desean abrirse paso para ver que hay mas alla de eso que llamamos vacuidad, soledad. Aquellos que buscan una substitución de lo viejo quedaran satisfechos al descubrir algo que ofrezca una nueva seguridad; `pero es obvio que hay algunos que desearian ir mas alla de eso. Prosigamos, pues, con ellos.

 

Ahora bien, para superar la soledad, la vacuidad, hay que comprender todo el proceso de la mente, ¿no es asi? ¿Qué esa cosa que llamamos soledad, vacuidad? ¿Cómo sabemos que es vacia, que es solitaria? ¿Por cual medidad decis que es “esto” y no “aquellos”? ¿Comprendeis el problema? Cuando decia que es solitaria, que es vacia, ¿cuale es la medida? ¿Cómo sabeis que es vacia? Solo podeis saberlo conforme a la medicion de lo viejo. Decis que es vacia, le dais un nombre, y creeeis haberlo comprendido ¿El hecho mismo de nombrar la cosas no es un estorbo para su comprensión? Observad, señores, que la mayoria de nosotros sabe que es la soledad – ¿no es asi? – esa soledad a la que tratamos de escapar. Caso todos nos damos cuenta de esa pobreza interior, de esa intima insuficiencia. No es una reaccion abortiva, es un hecho, y no por aplicarle algun nombre, podemos resolverla; ella esta ahí ¿Y como conocemos su contenido, como conocemos su naturaleza? Conoceis algo por el hecho de darle un nombre? Me conoceis a mi porque me llamais por un nomber? Solo podeis conocer5me cuando me observais, cuando estais en comunión conmigo; pero es obvio que el llamarme por un nombre, el decir que soy esto o aquello, pone fin a la comunión conmigo.

 

Analogamente, para conocer la naturaleza de esa cosa que llamamos soledad, tiene que haber comunión con ella; y la comion no es posible si la nombrais. Para comprender algo, primero hay que dejar de nombrarlo. Si es que deseais comprender a vuestro niño, cosa que dudo, ¿Qué haceis? Lo mirais, lo vigilais mientras juega, lo observais lo estudiais, ¿no es cierto? En otras palabras, amais aquello que quereis comprender. Cuando amais algo, es natural que tengais comunión con ello; pero el amor es un apalabra, un nombre, un pensamiento. No podeis amar eso que llamais “soledad” porque no oso dais plena cuenta de ella, la abordais co miedo – no con miedo de ella sino de alguna otra cosa- No habeis pensado acerca de la soledad porque realmente no sabeis que es. No sonriais, señores, que esto no es un habil argumento. “Vivenciad” la cosa mientras hablamos, y entonces vereis su significación.

 

Esa cosa, pues, que vosotros llamais vacuidad, es un proceso de aislamiento que es el producto de la diaria interrelacion; porque, en la interpelacion, consciente o inconcientemente buscamos exclusión. Deseais ser propietarios exclusivos de vuestros bienes, de vuestra esposa o esposo, de vuestros hijos; deseais nomrara la cosa o la persona como “mia”, lo cual, evidentemente, significa adquisición exclusiva. Este proceso de exclusión debe inevitablemente conducir a una sensación de aislamiento, y como nada puede vivir en el aislamiento, hay conflicto; y es de ese conflicto que tratamos de escapar. Todas las formas de escape que nos sea posible concebir… las actividades sociales, la bebida, la busqueda de Dios, el futbol, la practica de ceremonias, el baile y otras diversiones, se hallan en el mismo nivel; y si en la vida diaria vemos este proceso total de evasión del conflicto y desesamos superarlo, debemos comprender la interrelacion.

 

Solo cuando la mente no se evade en for4nma alguna, es posible estar en comunión con esa cosa que llamamos soledad, el estar solos; y para que haya comunión con esa cosa, tiene que haber afecto, amor. En otros terminos, para comprender la cosa debeis amarla. El amor es la unica revolucion; y el amor no es una teoria ni una idea, ni sigue ningun libro no es pauta alguna de conducta social. De suerte que la solucion del problema no ha de hallarse en teorias, qe solo causan mayor aisalamiento; ha de hallarse tan solo cuando la mente –que es pensamiento- no busca escapar de la soledad. El escape es un proceso de aislamiento, y la verdad en este asunto es que solo puede haber comunión cuando hay amor; y es solamente entonces que el problema de la soledad se resuelve.

 

* Extraido del libro La Revolucion Fundamental (1949)

de J. Krishnamurti

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