El Apocalipsis es uno de los estímulos más “marketineros” que existen, ya que Eros y Tánatos (el sexo y la muerte) son los estímulos que activan inmediatamente nuestra ATENCIÓN.

Nuestra ATENCIÓN es tal vez el bien más preciado por el que luchan y compiten los que quieren gobernarnos. Por ello, están todo el tiempo intentando robárnosla, quitarla de nosotros mismos y orientarla hacia los estímulos que ellos producen para manipular nuestras conductas.

Por lo que el 2012 es perfecto, tanto como lo es el Mundial de Fútbol o cualquier otra manifestación mediática que requiera de nuestra atención.

Mientras estamos distraídos de nosotros mismos, y regalamos nuestra ATENCION, ellos pagan fortunas por hacerse con ella ¿te das cuenta del valor que tiene?

Pero volvamos al 2012. ¿Realidad o marketing? ¿Un cambio planetario real o una campaña viral para vender?

Si observamos las interpretaciones de los calendarios mayas, y el mismo Popol Vuh, nos encontramos con que cada investigador hace su propia lectura, resulta un poco confuso guiarnos por la mirada de nuestros contemporáneos interpretando una cultura tan emblemática como la maya.

Cierto es que los mayas eran increíblemente avezados en astronomía. Sus cálculos de los tránsitos de Venus, su conocimiento sobre un centro galáctico (el Hunab-Ku), y la precisión con la que describen órbitas, velocidades y estructuras cósmicas, es realmente impresionante, teniendo en cuenta que no contaban siquiera con un telescopio.

Sus calendarios son exactos, el tiempo de los astros perfectamente calculado no sólo para su tiempo, sino que nos han dejado el mapa cósmico de su futuro, hasta nuestros días.

Todos los eventos cósmicos que los mayas habían calculado (eclipses, órbitas, tránsitos de planetas) han resultado ciertos, perfectamente armónicos con la realidad del tiempo.

Por ello, cuando algunos vieron que el Tzolkin (uno de sus calendarios) terminaba el 21 de Diciembre del 2012, pensaron que podía ser la llegada del fin de los tiempos o un cambio de ciclo.

Cierto es también que en los registros mayas encontramos un aviso de un gran cambio en el Sol, y efectivamente, la NASA espera para el 2012 un máximo solar sin precedentes, ¿hasta donde llegaban sus conocimientos y capacidades astronómicas?, ¿como pudieron calcular ciclos solares para estas fechas actuales, cuando solo recientemente nuestra tecnología ha sido capaz de ello?.

La Tierra, como ser vivo, tiene la suficiente inteligencia como para haber protegido la biosfera durante millones de años de todos los eventos cósmicos más destructivos. Lo hizo autorregulándose. Cada vez que el sol envía su lluvia de protones, ella modifica su campo magnético, la inclinación de su eje magnético, tal y como lo científicos han constatado que está sucediendo ahora mismo, y hasta realiza cambios estructurales en la corteza con el fin de mantener la vida que acoge en su seno.

Estos cambios evidentemente influyen en todo ser vivo que habita en este gran superorganismo del que todos formamos parte.

Los humanos estamos conectados al latido del núcleo terrestre, que se manifiesta en una vibración constante que realiza una secuencia de 7,8 ciclos por segundo, se trata de la Resonancia Schumann. Este latido marca nuestros biorritmos, nuestros ritmos circadianos, también de las plantas y de todo ser vivo. Pues bién, desde la década de los 80, los científicos detectaron que esta frecuencia se estaba acelerando, y a día de hoy se sitúa en los 12 Hz o ciclos por segundo. Muchos investigadores creen que esta aceleración o aumento de frecuencia, producirá también un cambio en nuestra consciencia y en la consciencia misma del planeta Tierra como ser vivo.

Cualquier organismo que se desconecte de este latido, enferma y muere. De hecho los astronautas que salen del campo magnético terrestre, llevan en sus naves resonadores Schumann que emiten esta secuencia de frecuencias, para mantener la vida de los astronautas.

El tema es que este latido también conforma la cavidad de resonancia terrestre, que es la que nos protege de los rayos solares. En el año 2012, la actividad solar será muy potente. El ciclo solar ya ha comenzado y por ello estamos siendo testigos de las reacciones de la Tierra a estas tormentas electromagnéticas. Terremotos, tsunamis y cambios orgánicos en los seres vivos.

Este sí puede ser un cambio planetario muy importante, que puede ser considerado desde todas las perspectivas: para algunos, es un cambio espiritual, la Tierra en Ascensión.

Para otros, es el tiempo del advenimiento de la Noosfera, una etapa evolutiva de nuestro planeta, en la que se unifica la mente planetaria con la mente humana y de todos los demás organismos. Y para otros, es el Apocalipsis, el fin de los tiempos.

En mi opinión, este es un cambio REAL, natural y evolutivo. Una etapa más en la evolución de nuestra Madre Tierra. Este cambio no comienza en el 2012, sino que ya ha comenzado, también teniendo en cuenta que el TIEMPO es sólo una ilusión de nuestros sentidos.

Los síntomas son claros: la Tierra ha cambiado la inclinación de su eje magnético, en concreto actualmente lo hace a razón de entre 55-60 Km por año, manifiesta reacciones a las tormentas electromagnéticas cada vez más potentes y la humanidad grita desesperadamente por un cambio porque no soporta la forma de vida actual.

Pero hay más: si buscas en Google información sobre el 2012, éste encuentra en un par de segundos unos 363.000.000 resultados. Los primeros son en relación a la película, lo que demuestra que un gran porcentaje de la información ha sido una campaña viral de marketing. Pero cuando ahondas un poco más, encuentras verdaderos movimientos sociales que creen en un cambio radical hacia la paz y la libertad, hacia la caída de los sistemas piramidales de poder, una verdadera intención global de que se produzca un cambio.

Y esto es un fenómeno de masas, una verdadera revolución mediática que demuestra la insatisfacción con la que vivimos los humanos en este planeta gobernado por una pequeña élite.

A mí me apasiona el fenómeno del advenimiento de una Noosfera, porque una mente global, unificada, no local (y por lo tanto ingobernable), no sólo significaría el fin de la violencia, de la injusticia y de los sistemas de poder corruptos, sino que también demostraría la verdadera naturaleza del hombre en su condición de ser uno con el todo.

La Noosfera siempre ha estado ahí, sólo que un aumento en las frecuencias de la cavidad de resonancia del planeta estimulado por la actividad solar, estimularía en nosotros una mayor secreción de DMT (un neurotransmisor alucinógeno segregado por la glándula pineal).

La pineal hace esta tarea todas las noches cuando vamos a dormir, lo hace justamente por la falta de luz, y regula el sueño.

Si la pineal segrega más cantidad (estimulada por una vibración mayor de la resonancia Schumann), entraríamos todos en un estado mental completamente unificado. Pues justamente la DMT anula la interacción des-sincronizada de nuestros hemisferios cerebrales.

Ante una mayor dosis de DMT, los hemisferios comienzan a interactuar sincrónicamente.

Cuando se está en este estado, el aparato perceptual queda prácticamente desconectado del cerebro y la mente sale de su prisión corpórea.

En estos estados se toma conciencia de la unidad en la que realmente vivimos. Uno puede tomar conciencia de que no existe nada más que energía e información en el Universo y que todo está conectado a una misma esencia.

Cuando la mente entiende que forma parte de un todo, desaparece cualquier emoción violenta, desaparece el miedo con el que somos esclavizados, desaparece la ambición, el odio y todas las emociones pasan a ser una: AMOR.

Esta palabra tan bastardeada por el uso, no tiene la dimensión formal que le damos en nuestra vida cotidiana, porque en un estado noosférico el Ser se reconoce a sí mismo como libre, omnipresente, omniconsciente y sólo se dedica a CREAR.

La vida se convierte en un acto creativo permanente, en el que la experiencia de cada situación, de cada cuerpo o existencia es un acto evolutivo.

Cuando nacemos, vivimos en este estado de sincronicidad, en este estado de conciencia que luego es reemplazado por la “educastración” a la que somos sometidos en las escuelas y en el seno familiar.

Pero la naturaleza es vieja y es sabia, y lleva a todos los seres a la evolución, que siempre va de lo simple a lo complejo, para luego llegar a la unidad.

Pase lo que pase en el 2012, yo estoy seguro de este cambio, porque ya ha sucedido varias veces, y seguirá sucediendo. Cada uno recibirá una gran dosis de información en su cerebro, muchos ya lo estamos viviendo y muchos tal vez no estén preparados para ello. Por eso, la Tierra ahora está proporcionándonos algunos métodos de limpieza, y quienes escuchan esos estímulos ya se están conectando a la Noosfera.

Yo sí creo en un cambio, y lo creo no por el método de investigación científica, ni por la fe religiosa o por los estímulos mediáticos: lo creo porque lo estoy experimentando en cada segundo de mi vida.

Y compruebo como se va colando en cada una de las situaciones en las que vivo, un sentimiento de amor por la Madre Tierra y por todos los seres que la habitamos.

También me estoy conectando sincrónicamente con otras personas, con animales y plantas, y el mensaje es siempre el mismo. Es claro, es abierto, es positivo.

Si te están pasando las mismas cosas que a mí, pues seas bienvenid@ a la Noosfera.

De hecho deberíamos tomar más en serio las palabras de los sabios mayas, capaces de calcular y predecir con tal grado de exactitud y con milenios de adelanto lo que estaría sucediendo a nivel planetario, solar y galáctico en los tiempos en que vivimos. Es como para darles un voto de confianza ¿verdad?.

Ellos nunca dijeron que el mundo se acabaría en 2012, lo que siempre dijeron es que el mundo dejaría de existir tal y como lo conocemos hasta ahora, que una nueva conciencia humana surgiría.

Por cierto ¿te has parado a mirar a tu alrededor últimamente?. Piénsalo.

A %d blogueros les gusta esto: