Es tiempo de que el hijo del hombre despierte. Sin embargo a pesar de ser una era marcada por el inicio femenino, eso marca a nuestra alma, el alma en sí, aún no está creada, tenemos el potencial de tener un alma, porque tenemos los elementos necesarios alquímicos dentro de nuestro cuerpo, pero carecemos de una, nuestro verdadero trabajo es ganarnos un alma, hacer crecer la semilla eterna que mora en nuestro interior, no es un trabajo fácil, de ser fácil todo mundo lo haría.

Si la mujer no logra despertar a su verdadera naturaleza, es posible que el cambio no se logre, al hombre le corresponde ayudarle a que se encuentren a sí mismas de la manera más rápida posible, para que las semillas del nuevo ciclo germinen y la humanidad de un paso cuántico hacia la conciencia de reintegración cósmica en Hunab Ku, porque enlazarse a la banda universal, unificar el punto de encaje en la banda de la conciencia a tono con el universo, es tan solo el primer paso dentro de la escala cósmica; el ser humano navega perdido, no tiene el mapa, no sabe de dónde viene ni a donde se dirige, no sabe que hay un propósito original, un plan evolutivo ya trazado perfectamente

 

El problema no son las mujeres en sí, si no los hombres, es el guerrero el que tiene que pulirse mucho antes para saber dirigir un poder tan completo como es la energía femenina, por desgracia, la mayoría de las veces, las mujeres no son guiadas adecuadamente, solo caen en mecenas de seudo chamanes y líderes “espirituales” para ser explotadas de muchas maneras.

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