El Destino de los Hombres en el Kali-yuga:

     Una araña se alza por encima del hombre atrapado en los pegajosos hilos de plata de una red silenciosa.

     Él lucha para escaparse, mientras unos ojos vacíos, indiferentes e insensibles se fijan sobre él con frialdad mirando su terror.

     Sus retorsiones y movimientos lo adhieren cada vez con más fuerza y más profundo en la tejida red de una muerte lenta.

El destino de los varones en el Kali-yuga no ha sido mejor que el de las mujeres. A pesar de la apariencia de mayor libertad, los varones a su propio modo han sido oprimidos y limitados. Los tiranos nunca son felices, y todos los varones han sufrido enormemente como consecuencia de la supresión de las mujeres. Ninguno puede ser completamente separado de la memoria del Espíritu, de la Fuente.

Durante los pasados 6.000 años los hombres han sido obligados a elegir entre convertirse en tiranos o esclavos de los tiranos. Con guerras interminables propagándose alrededor del planeta, los varones han sido sometidos a los horrores de la vida militar. Ellos han sido entrenados para rechazar la información emocional, soportar el dolor en silencio, y nunca llorar. Un hombre separado de su madre a una edad temprana tiene poca oportunidad de cultivar sentimientos afectuosos y ser un mejor guerrero, tal como una mujer separada de su padre es más fácilmente dominada, manipulada, y, siempre en busca del padre perdido, ella llega a ser una mejor puta.

Como carne de cañón, el lema de los varones a menudo ha sido “Lo nuestro no es preguntar por qué. Lo nuestro es sólo obedecer o morir“. A veces me pregunto cuántos miles de hombres han pasado días, heridos, estando en campos de batalla, rechazando a los buitres y orando por la misericordia de la muerte, vida tras vida.

Los antiguos Puranas sánscritos nos dicen que en el Kali-yugaLos hombres se dedicarán a ganar dinero; los más ricos tendrán el poder“, como si esto fuera algo extraño o una anomalía. En el mundo de hoy un hombre es medido por el tamaño de su cuenta bancaria.

Los hombres jóvenes que no tienen las oportunidades que vienen con el dinero continúan uniéndose a las fuerzas armadas. Para un hombre la opción todavía consiste en ser un mendigo o convertirse en un tirano. Pero pasar toda una vida en una corporación gigantesca para obtener un montón de posesiones y una hipoteca simplemente no atrae a todos los hombres. Algunos se atreven a preguntarse por qué ellos deberían trabajar toda su vida en un empleo que odian y que los aburre, sólo para adquirir bienes.

El objetivo de la vida no puede ser simplemente adquirir cosas. Tienen que haber algo más que el consumo. Uno podría aspirar a crear belleza, contemplar el universo o el sentido de la vida. Ciertamente hay otras búsquedas tan valiosas para una civilización como la fabricación de montañas de dinero. Un hombre que se ha sentido inspirado para pensar, o incluso llevado a reflexionar y meditar sobre el sentido de la existencia, es desafortunado.

La amarga verdad de estos días es que cada vez más hay sólo dos opciones: integrarse a la fuerza de trabajo corporativa, o lo que es llamado de manera eufemística la “industria del servicio”. Los millones que se unen al rebaño y consiguen un empleo trabajando para una corporación terminan por viajar diariamente durante horas en el tráfico tóxico, para luego sentarse en un cubículo delante de un computador todo el día. La mayoría decide que es mejor renunciar a su derecho de elegir cómo ellos ocupan su tiempo y su vida, que pasar hambre. Y por supuesto hay una gran compulsión por consumir.

¿Dónde en la Biblia o en algún texto sánscrito, hindú o budista, o en laTorá o en el Corán está mandado que la Humanidad debe ir adelante y consumir cantidades enormes de cosas?. ¿Por qué algún hombre renunciaría a cada fragmento de expresión individual y se ajustaría a una existencia tipocyborg a fin de consumir?.

¿Está el mundo alejándose de la democracia?. Las corporaciones gigantescas, que flagrantemente controlan los partidos políticos con los grandes dólares que financian las campañas electorales, ¿están creando un medioambiente que tiende hacia la plutocracia y la oligarquía? ¡El gobierno de y para los Ricos!.

Desde hace muchos años ha habido informes de que la raza humana está envenenando el planeta, el agua, la tierra, el aire y los alimentos. El consumo incontrolado está inadvertidamente matando a los animales, los peces y los arrecifes de coral. La Tierra se calienta, el hielo se derrite, y nadie tiene ninguna verdadera idea de lo que esto significará para el futuro, o si habrá un futuro.

Sólo unos cuantos se han atrevido a cuestionar el hecho de que la adquisición de dinero ha superado completamente a toda otra motivación. La antigua casta de sacerdotes-tiranos ha sido sustituída por los modernos y tiránicos economistas, todos vociferando sus doctrinas por las ondas hertzianas. Estaciones de televisión específicas están únicamente dedicadas a los mercados financieros y muchos se aferran a cada palabra dicha por los sumos sacerdotes del dinero.

Extrañamente, el verdadero talento del más estimado sumo sacerdote de la economía es su capacidad incansable de emitir zumbidos sin cesar en la monotonía, mientras que no revela casi nada, ¡tal como un sacerdote!. Misteriosamente y quizás muy correctamente, el edificio de la Reserva Federalen Washington DC está decorado con unos bastante siniestros grifos negros de hierro forjado.

¿Es nuestra actual Era Económica una subversión de un orden cósmico más natural?. La Era del Conflicto y la Confusión es el más denso y más engañado ciclo de tiempo. La mayor parte de las personas no tiene ningún conocimiento de los Ciclos del Tiempo, aunque ellos vivan dentro del cuarto. Si este conocimiento no hubiera sido intencionadamente escondido, cada uno recordaría que en otras Eras la vida en el planeta Tierra era muy diferente. Mejor.

Contrariamente a la propaganda cegada por la ciencia, la raza humana no ha evolucionado continua y constantemente como se nos ha dicho. La verdad es justo lo contrario. El hecho de que los economistas se hayan convertido en sacerdotes es un excelente, aunque de alguna manera es humor negro, indicador principal de un estado involucionado.

La gente ha llegado a medir el progreso humano por los sistemas de distribución de la riqueza. Hemos llegado a estar tan perdidos, tan despistados, que ya no hacemos la pregunta esencial: ¿Cuál es el sentido de la vida?.

La civilización entera parece estar en una especie de hipnosis de masas. El altar del materialismo da origen a más densidad, más ilusión, mientras los pensamientos de la gente han llegado a solidificarse en la realidad holográfica. Mientras más personas abrazan la religión de la economía y su sacerdocio, y mientras más de su tiempo ellos dedican a la búsqueda del dinero, más Mammón devora sus vidas, hasta que su poder se hace tan grande que la gente deja de preguntar por qué.

La idea de la economía como un “destino sublime y sagrado” habría sido una broma absurda en otro ciclo del tiempo. Humanos con una conciencia superior nunca habrían considerado la actual obsesión con la jerarquía del dinero como su destino y su dharma.

La gente continuamente discute sobre qué sistema económico les proporcionará más dinero y más cosas. La cultura ahora adora a cualquier tonto, a cualquier canalla y ladrón que pueda acumular fortunas ridículamente enormes, cuando cada día cantidades innumerables de niños en este planeta pasan hambre hasta la muerte.

Los argumentos díscolos, afirmando que un sistema es mejor que el otro, no captan la idea. La gente tiene que comprender que ellos están bajo un hechizo, ahogándose en un miasma de amnesia. Los mitos ilusorios de la economía dominan nuestras vidas, hasta la exclusión del sentido.

Quedan muy pocos lugares en el planeta que no han sido invadidos y que no han experimentado todavía la hegemonía corporativa. Aquellas pocas áreas remotas tienen que ser todavía inundadas con propaganda consumista, violadas y saqueadas. Sólo pequeños bolsillos de conciencia, tribus aisladas, permanecen libres de los tentáculos del consumo.

Sin embargo éstos también pueden desaparecer del planeta, y pronto, según el ritmo al cual las multinacionales están apoderándose del mundo. Como ha sido predicho, la población mundial entera se encontrará en una prisión invisible, una prisión de formas de onda, frecuencias de pensamiento, controlando y limitando la experiencia humana.

El cuerpo humano contiene siete centros de energía del poder, loschakras. Estos siete centros del poder contienen posibilidades ilimitadas, ahora desconocidas para la mayoría. En ciclos anteriores del tiempo, ya experimentamos mucho más que lo que está programado actualmente en nuestra televisión.

En el tiempo antes del Olvido, cuando éramos todos todavía conscientes de nuestro ser que es la UNIDAD, el nacimiento de las galaxias, nebulosas, estrellas y planetas era experimentado como si fuéramos aquellas creaciones cósmicas. ¡La experiencia de ser el nacimiento del cosmos era seguramente un orgasmo extasiado sublimemente transcendental!.

Durante todas nuestras vidas nos han dicho que gracias a los milagros de la producción y del capitalismo todo está mejorando para nosotros. Pero cada mejora parece traer otra forma aún más profunda de esclavitud. La conciencia humana está tan completamente inundada con propaganda que la mayoría ya no se molesta en cuestionar nada. Cuestionar hoy las ventajas del consumo podría ser considerado anti-patriótico.

¿Pero es la vida mejor?. Nadie tiene tiempo y todos están sumamente ocupados trabajando, participando en la economía. La familia para bien o para mal parece estar desintegrándose. Si la gente realmente es más feliz ahora, entonces ¿por qué hay tantos deprimidos crónicos y por qué una de cada cuatro personas (¿o ahora la mitad?) en Estados Unidos es obesa?. No gorda: obesa. Incluyendo los niños. ¡La comida rápida es realmente un síntoma delKali-yuga, como está predicho en los antiguos Puranas sánscritos!.

El mismo alimento que la gente comía antes de los años ’40 es llamado ahora “orgánico” y cuesta mucho más. La gente que se preocupa y entiende es obligada a buscar comida que es de esperar que no sea tóxica. El ingenio de la química moderna ha producido un espeluznante suministro de comida generosamente inundado con insecticidas, preservantes, hormonas del crecimiento, antibióticos, y productos químicos de interrupción endocrina (EDC).

Lo mejor de la gente a menudo surge sólo bajo presión. Los héroes simplemente no prosperan en una cultura de aletargadas, narcotizadas, pasivas y gordas patatas de sofá. Millones consumen lo que son engañosamente llamadas medicinas del estilo de vida. No sólo estas moléculas artificiales debilitan la voluntad individual sino que ellas también impiden exitosamente que los individuos experimenten sus vidas y sean capaces de crecer a partir de esas experiencias. Sin embargo, ellas mantienen a las industrias farmacéuticas nadando en dinero.

El mundo parece encadenado a la maquinaria de la economía. Incluso los empresarios, los tipos de Clase-A, los presidentes que dirigen las cosas, no tienen ninguna libertad verdadera. Como todos los guerreros-tiranos durante los pasados 6.000 años, la gente con niveles enormes de ambición sólo es “feliz” cuando ellos ganan y derrotan a sus oponentes. La ambición material es como una droga, y al igual que una droga, deja a la gente vacía, temerosa de la ancianidad, de la debilidad y de la muerte.

El miedo a la muerte lleva a los varones a abandonar a sus mujeres, para seducir y casarse con mujeres más jóvenes. Los ricos y los poderosos insisten hoy en que sus mujeres, que ellos ven como trofeos de su éxito y como una propiedad, permanezcan con aspecto de jóvenes, de modo que a ellos no se les recuerde su propia mortalidad. La cirugía plástica es floreciente en el Crepúsculo del Kali-yuga.

¿Puede alguna cantidad de posesiones materiales valer la pena para sacrificar la independencia de alguien a favor de ello?. La búsqueda de los medios de subsistencia ¿significa consumir la vida entera de alguien?. ¿Cuándo la gente llegó a valorar las cosas más que su libertad, más que su dignidad, más que el afecto, la bondad y la compasión?.

En algún punto el objetivo de la vida se convirtió en la producción y en el consumo de más-más-más, no importando cuál sea el costo para el medioambiente, para la gente de todo el mundo, y para el planeta mismo. La Tierra aparentemente no puede sustentar lo que Occidente ha condicionado a la gente a desear.

La trampa está puesta y el crecimiento ilimitado es el Grial. El crecimiento ilimitado suena más bien como una especie de cáncer. Cada día los científicos medioambientales están advirtiendo que el planeta no sostendrá el actual impacto del consumo. Y todavía estas advertencias continúan… no escuchadas.

Cuando los hombres comiencen a ver más allá de la opción entre ser un mendigo y convertirse en un tirano, y cuando una vez más comencemos a mirar dentro de nosotros para lograr una clara percepción, respuestas y una comprensión de nuestra relación con el Cosmos, habrá esperanza en el horizonte para la aparición de un conocimiento más alto, afecto, y la dorada suave luz del siguiente ciclo del tiempo.−

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