Querer salirse fuera de sí y escapar del hombre. Locura es: en lugar de
transformarse en ángeles, transfórmanse en bestias, en lugar de elevarse,
rebájanse. Espántanme esas posturas trascendentes, como los lugares altos e
inaccesibles.Querer salirse fuera de sí y escapar del hombre. Locura es: en lugar de transformarse en ángeles, transfórmanse en bestias, en lugar de elevarse, rebájanse. Espántanme esas posturas trascendentes, como los lugares altos e inaccesibles.

Es absoluta perfección, y como divina, el saber gozar lealmente del propio ser.

Buscamos otras cualidades por no saber usar de las nuestras. Y nos salimos
fuera de nosotros por no saber estar dentro. En vano nos encaramamos sobre
unos zancos, pues aun con zancos hemos de andar con nuestras propias
piernas. Y en el trono más elevado del mundo seguimos sentados sobre
nuestros culos.

Las vidas más hermosas son, a mi parecer, aquellas que siguen el modelo
común y humano, con orden, mas sin prodigio ni extravagancia. Y es el caso
que la vejez necesita que la traten más suavemente. Recomendémosela a esa
diosa, protectora de la salud y de la sabiduría, más alegre y sociable:

Permíteme, ¡oh, Madre Universal!, gozar de lo que tengo,
conservar, te lo ruego, mi salud y mi cabeza,
y que pueda en una digna vejez tocar aún mi guitarra.

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