Las drogas siempre, con la única excepción de los psicodélicos,
han sido utilizadas directa o indirectamente para reforzar el
Samsara. Bien directamente como la hoja de coca para aumentar
la capacidad de trabajo, bien indirectamente por sus efectos
medicinales para que las personas puedan volver al trabajo. Así,
las drogas han formado parte de la cultura, y las personas han
vivido mejor o peor, han muerto antes o después, pero
consumiendo drogas.

A finales del siglo XIX y principios del XX, en las sociedades
modernas, comenzó a destacar el uso lúdico de las drogas. Se
tomaban para divertirse, sentir placer y adquirir conocimiento,
elementos subversivos, pues ponen en peligro la continuidad del
Samsara. 
Entonces, las drogas fueron prohibidas, una tras otra, en
el plazo de medio siglo.

Una prohibición implica un sacrificio directo. La prohibición
de circular a más de cierta velocidad impone la renuncia a probar
la propia habilidad; la prohibición de las drogas impone renunciar
a la diversión, placer y conocimiento que producen. Entonces, el
efecto subversivo de las drogas se multiplica por veinte, pues no
sólo se experimenta diversión, placer y conocimiento, sino que se
está haciendo un paréntesis en el sometimiento y sacrificio general
243 que exige el Samsara: Mientras dura el efecto de la droga, no hay
obligaciones que atender.

La Condición del Samsara ( el “mundo de falso, mentiroso, cruel” en terminos muy sencillos) es un tremendo yugo sobre nuestras espaldas.

Un niño tiene encima la preocupación constante de hacer los deberes, que le recuerdan sus padres; un adulto tiene mil preocupaciones, por el trabajo, pagar los impuestos, etc.; un adolescente es continuamente puesto a prueba en absurdos exámenes.

Quien no consume drogas renuncia al alivio temporal de su yugo, o su cruz, y no admite que otros eludan esta renuncia que exige la prohibición porque, entonces, se haría evidente que está haciendo ela tont@.

Aquí comienza la lucha contra las drogas.

Hay que decir aquí que el consumo de drogas tiene sus riesgos.

Como todos nuestros actos, el consumo de una droga puede ser la causa de nuestra muerte, o de alguna mutilación grave. Sin embargo, estos riesgos se multiplican por 100 cuando están prohibidas, pues esta condición provoca que las drogas se vendan sin garantías de calidad e higiene, y sin dosificar, en su caso.

Pero el riesgo fundamental que se corre al consumir una droga ilegal es salir rechazado del Samsara, es decir, perder trabajo, familia y amigos, pues elconsumidor de drogas es perseguido, discriminad@ y castigad@ para que el que no las consume pueda seguir pensando que es el ser humano más listo del mundo, y diga: ¿Ves?, las drogas son malas, se acaba perdiendo todo. Cuando ha sido su actitud la que ha provocado la pérdida, y no las drogas. Por eso las drogas resultan carísimas, cuando realmente son baratas. La lucha consiste en poner el consumo de drogas lo más difícil posible, y perjudicar en la mayor medida a los consumidor@s. Después de esto, la lucha siempre incluye una búsqueda de retorcidos argumentos que justifiquen la lucha.

Así, la lucha pretende justificarse a sí misma con argumentos como los supuestos efectos adversos de las drogas a largo plazo.

Bien que pueda haberlos, nadie se preocupa por ellos cuando una droga es 244 aplicada para controlar el comportamiento de un@ niñ@, o para proporcionar el sufrimiento correspondiente a un@ loc@.

En fin, las drogas son buenas si se usan para ordenar, pero muy malas si se usan para desordenar.

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