Somos grandes locos:
– Se me ha pasado la vida ocioso, –decimos–; no he hecho nada hoy.
– ¿Cómo? ¿Es que no habéis vivido? Es ésa no sólo la fundamental, sino
la más ilustre de vuestras ocupaciones.
– Si me hubieran enfrentado a grandes empresas, habría mostrado lo que
sabía hacer.
– ¿Habéis sabido meditar y dirigir vuestra vida? Habéis hecho el trabajo
mayor de todos.
Para mostrarse y lucirse, para nada necesita la naturaleza de la fortuna,
muéstrase igualmente en todos los niveles, y detrás, como sin telón. Componer
nuestra conducta es nuestro oficio, no componer libros, y ganar, no batallas ni
provincias, sino el orden y la tranquilidad de nuestro proceder. Nuestra obra de
arte grande y gloriosa, es vivir convenientemente. Todas las demás cosas,
reinar, atesorar, construir, no son sino apéndices y adminículos como mucho.

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